Te veo en la oscuridad y pienso.
Pienso si todo esto será cierto, o será un sueño.
Pienso en tus ojos y vuelo hasta el cielo
batiendo las alas al son de tu cuerpo.
Cuerpo que tantas veces pienso,
imagino y deseo que me tortura más que el propio infierno.
Una mirada tuya, una sonrisa sin razón,
tus dedos en mi pelo, tus labios sobre los míos...
Ha pasado un ángel cabrón
en pañales, puto Cupido,
que da tumbos aturdido buscando tu habitación.
Y aunque las musas me gritan, me lloran,
que te olvide me imploran,
seguiré noche tras noche con Cupido vagando
Esperando encontrarte para besarte toda,
acariciarte, abrazarte y decirte cuánto
te extraño, cuánto te anhelo, y cuanto deseo
que me dejes ser el guardián de tus sueños.
Espero que te guste txiki ;)
Todo empezó antes de que la razón nos dejase reconocerlo, seguimos aquí.
ResponderEliminarTe quiero.