viernes, 11 de diciembre de 2015

Nunca supe juzgar un libro por su portada.
Nunca supe confiar, ni querer, ni soñar.
Nunca supe empezar los poemas que te dedicaba.

Nunca supe explicarle a la almohada tus besos, ni nada.
Pero quise darte mi vida, y me costó el mañana.
Y sin más, la crónica más triste de una muerte anunciada:
Tú venías perdida, y yo con la locura enamorada.
Y mientras nos busábamos, la luz apagada.
Tus manos, las mías, y en vilo el alma.

Pero el sueño se acaba.
                                               Despierto…
Y las sábanas están drogadas.
Tu perfume se cuela en mis adentros
y ese olor, ese fuego…
                                               Te echo de menos…

Pero no puedo sujetar más el peso del cielo
ni bajarte la luna a jugar con tu pelo.
Demasiado peso para unos brazos
que de abrazarte tan fuerte se rompieron.
Demasiado peso…
Para un corazón que aprendió a quererte,
Que te quiso y que te quiere,
que lucha contra la razón…

Y será tu amor o su muerte. 


domingo, 15 de noviembre de 2015

Me perdí
por correr por los tejados
sin dirección, ni rumbo.
Sin cuidado de no tropezar,
porque sinceramente,
caer me da igual.
Las cornisas y las tejas,
mi escenario para bailar,
siempre bajo las estrellas
que siempre me miran mal.
Por sucio, por idiota, por ruidoso.
Por gritale al infinito
que me estoy volviendo loco.

Y cuando amanece
las estrellas se van
entre aplausos silenciosos.
La función toca su final
y los oscuros pensamientos de este loco
van muriendo poco a poco.
Con el sol.
                 Y a codazos
se abren paso los puñales,
por la espalda. A raudales
la sangre corre por los brazos,
hasta aquellas manos
que huyeron tras el portazo.

Aquel portazo
que tanto me sobresaltó.
Que me tiró de la cama
y me rompió en pedazos
en aquella puta mañana
que se terminó el amor.

Desde entonces sólo fumo
para olvidar el dolor.
Desde entonces sólo bebo
buscando en algún rincón
esa fuerza que no tengo
pa’ curarme el corazón.



miércoles, 11 de noviembre de 2015

Ahora necesito una bombilla
donde antes me gustaba apagar la luz.
Y necesito un par de mantas
porque en mi cama el calor eras tú.
Necesito respirar, el aire está podrido
del humo que fumo si no estás conmigo.


Y mendigo limosnas de amor
a escondidas del sol, en las noches en vela.
Y los besos y abrazos que doy,
los polvos dueños del alcohol
despegan la venda y mi herida está abierta.
De nuevo.
Porque… cómo olvidar tu fuego…
Y el abismo que hay hoy
entre tu cuerpo y mi cuerpo.


Los porros no curan, tampoco los besos…
Ni los de mujer, ni los de un vaso lleno
de aquella poción que tomábamos
en las noches frías de invierno.
De aquel zumo de la risa,
y del amor que juraste eterno.


Y ahora los tragos amargan.
No sólo la boca, también el alma.
Porque te has ido,
y ya no bebo contigo.
Porque sólo quiero que el alcohol
desinfecte los cortes de navaja
de este corazón rajado y malherido.




sábado, 7 de noviembre de 2015

Ya se han callaron las campanas.
Las farolas se apagaron al rugido de mi voz.
Y en la media noche oscura
supuran los restos de mi triste corazón.

Mi garganta se ha rajado con la navaja de tu nombre,
de gritarte al cielo, de suplicarle cada noche
que pare el mundo que yo me bajo,
que ya no soy capaz de arrastrarme en el barro.
Y agarro la soga que llega colgando,
porque a un clavo ardiendo me agarraría.
Quisiera soñar que la soga es tu mano,
y que agarras la mía
y volamos más alto, más juntos que nadie
destruyendo las dudas y miedos.
                                                               Y el aire
que despeina nuestras miradas
lo está deseando, se muere de ganas
de quitarte la ropa y acariciarte el alma.

….

Pero el mundo real me recibe a porrazos.
Hay sangre en la herida, hay ruina en las manos.
Las mías.
que se lamentan por haberte perdido,
por todo lo que no te han acariciado.
Ahora solo pueden simples copistas
de un corazón roto que llora versos malos,
tallando en un papel con tinta, las poesías
que te escribo cada vez que te extraño. 



sábado, 10 de octubre de 2015

Perdido entre silencio y ruido

No encuentro sentido al orden establecido.
Pasan los coches, me siento aturdido.
Me abruma el inquietante parecido de silencio y ruido.
Y aprieto los dientes hasta que crujen,
y cierro los ojos hasta que ruge el león que antes era mi calma,
que en mi cama tantas veces te ha rugido
por el ruido de los muelles y el calor de las mantas.

Ya no es mi calma y tu amor el león.
Es mi alma perturbada, confundida sin tú olor,
que te busca en horror del silencio sin calor,
y te encuentra en los recuerdos, desmontando el corazón.

Ya no hay calma, ya no hay orden, ya no hay nada.
Sólo el ruido de los coches que se escucha en mi ventana.
Sólo silencio, incierto mañana...
Sólo la vida... Y amores que matan..

domingo, 17 de mayo de 2015

Un domingo mucho más que especial, para robarte esa sonrisa que te hace falta

Paseo por las nubes, por tu pelo y pienso
que nunca bajaría del azul de tu cielo.
Me siento en el alfeizar del infierno y siento
que no hay nada que queme como el fuego de tu cuerpo.

Descanso de mi vida en el frio silencio
Y no puedo dejar de mirar hacia dentro:
No veo más que amor, no veo más que el sueño,
más que hecho realidad, más precioso y más perfecto
que nadie pueda soñar.
Quiero que se vuelva eterno…

Quiero hacerte sonreír hasta que duelan los labios,
hasta que tus ojos brillen y estén casi cerrados.
Quiero ver tu naricita y tus ojos arrugados 
y sentirme el más feliz, y sentirme afortunado.

Tú me dices que soy grande y eso hace que lo sea
Pero tú eres gigante, tú eres el alma y la fuerza.

Tú sonrisa me hace grande… es la vida que me llena.



Hoy, más que nunca, necesito que sonrías mi reina. Ha sido un fin de semana perfecto a tu lado y te siento más dentro que nunca. Gracias por existir, gracias por estar ahí, gracias por todo Noelia

jueves, 26 de marzo de 2015

Ya se acabó el llorar

Quiero caminar contigo, niña, un pasito,
otro paso más. Quiero seguir contigo el camino
pero sé que habrá que luchar.
Porque cuando llegan las nubes y embravece el mar
tú me das la fuerza para convertirme en huracán.
Porque cuando llegan las nubes y el sol se va
tu aliento y mi aliento son más fuertes, y al soplar
vuelve a despejarse el cielo, ya volvemos a soñar.
Sigo siguiendo mi sueño allá donde quiera que vas,
pues sueño con ser eterno y eres tú la eternidad.
Quiero caminar contigo, y sé que habrá que luchar.
Pero si luchamos juntitos, solo podemos ganar.
Deja a un lado los problemas, vente conmigo a volar
al universo que quieras, que se aloja en tu mirar.

Y sonríeme, mi niña. Ya se acabó el llorar :)

Y recuerda que no es que te quiera... 
ES QUE VOY A CREAR UN SIN FIN DE LEYES NATURALES POR AMARTE