sábado, 10 de octubre de 2015

Perdido entre silencio y ruido

No encuentro sentido al orden establecido.
Pasan los coches, me siento aturdido.
Me abruma el inquietante parecido de silencio y ruido.
Y aprieto los dientes hasta que crujen,
y cierro los ojos hasta que ruge el león que antes era mi calma,
que en mi cama tantas veces te ha rugido
por el ruido de los muelles y el calor de las mantas.

Ya no es mi calma y tu amor el león.
Es mi alma perturbada, confundida sin tú olor,
que te busca en horror del silencio sin calor,
y te encuentra en los recuerdos, desmontando el corazón.

Ya no hay calma, ya no hay orden, ya no hay nada.
Sólo el ruido de los coches que se escucha en mi ventana.
Sólo silencio, incierto mañana...
Sólo la vida... Y amores que matan..

No hay comentarios:

Publicar un comentario